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miércoles, 31 de octubre de 2012

Borntodie. (L.R)


Entras en un antro del callejón más oscuro. Un cartel de neón parpadeante, unas escaleras que bajan a los infiernos y una sala llena de desconocidos estudiándote a través de la niebla. Se diría que allí todos fuman, hasta los camareros. Te sientas en la barra. Pides cualquier cosa. Un whisky, por ejemplo, porque es de la clase de sitios donde la gente pide whisky. Podrías haber entrado en cualquiera de los otros antros, el callejón estaba lleno de ellos, pero tu cliente te ha citado allí. Debe ser el dueño. O quizá tiene un lío con una de las bailarinas. A saber. Te dedicas a esperar.

Trece sorbos cortos después, oyes una voz a tus espaldas. Está cantando. Es la voz de una chica fúnebre dedicando odas a amores que estaban destinados a morir. Sonríes: la historia te suena. Tu trabajo te ha vuelto un experto en crímenes pasionales. Te imaginas a la cantante ya casi una anciana, agarrada al micrófono para no caerse al abismo. Copazo en mano, seguramente, porque su voz huele a alcohol y a drogas y a desencanto. Toda una vida de fracasos acumulados que la han llevado hasta allí, al fondo de ese antro, más allá de la barra y las mesas.


Cuando te das la vuelta, descubres, perdida entre el humo de los cigarrillos, a una lolita recién entrada en la edad adulta, una adolescente que envejeció demasiado pronto. Debe haberle robado la ropa a su hermana mayor. Es guapa, de esa forma en que las chicas frágiles se maquillan guapas para parecer más fuertes. Sus labios son rojos: arden cantando sobre amantes que la maltratan, amantes que la ignoran, amantes que prefieren jugar a videojuegos antes que mirarla en su mejor vestido, amantes que se drogan con ella. Las canciones flotan hipnóticas por el bar, como opio, salidas de algún tocadiscos que va demasiado despacio.

El antro parece ganar un poco de luz gracias a esos temas, desbordantes de percusiones urbanas y orquestras y arreglos etéreos. Son temas lentos pero nunca te duermes. Hay algo en la chica, en su mirada quizá, que te mantiene atento. Puede que sean las ganas de comprobar si se pegará un tiro al final de la actuación. Sólo entonces, al visualizar la sangre que provocaría el disparo, te das cuenta de que el papel que cubre las paredes es rojo. Ella sigue enlazando versos como si estuviera llorando. Pero no llora, su maquillaje se mantiene impoluto. Acaricia el aire con poses sofisticadas, quizá aprendidas después de demasiadas noches buscando el calor de otros cuerpos por los colchones de todo Los Ángeles.

El camarero te dice algo y te fijas que detrás de él, entre las copas vacías y algo sucias, hay pósters que anunciaban la actuación de la chica. En esa foto, sale bien peinada, con un colorido tocado de flores. Debieron hacerla tiempo atrás, porque ahora las flores ya no existen, o se le han caído. La promocionan como una Nancy Sinatra gangsta. Sea lo que sea eso, tú piensas que alguien ha encontrado a la hermana estadounidense y un poco pija de Amy Winehouse. Pero igual de triste y melancólica. Su voz muta de canción en canción, camaleónica, como si tuviera que amoldarse al tono de cada historia. A veces suena menos grave, aún recuerda a la niña que fue, no hace mucho.

Pasan las horas y tu cliente no llega. Suele ocurrir, en esta ciudad: demasiadas cuentas pendientes, demasiadas amantes despechadas. Quizá lo haya matado la propia Lana Del Rey -así se llama, según el póster- antes de subir al escenario. El concierto termina y, antes de volver al camerino, ella da las gracias con una sonrisa tímida. Después de verla sonreír así, piensas que en el camerino no se refugiará en otro vaso de alcohol, como temías, sino que recuperará fuerzas con un simple refresco. Mountain Dew, versión diet, como en una de sus canciones más pegadizas.

Te marchas de allí confiando que el personaje de la cantante sea sólo un disfraz, el que usa como escudo o sustento una chica que es más o menos feliz, que más o menos paga su alquiler a tiempo y que más o menos ama y llora, pero nunca hasta ese punto de destrucción que predica en sus canciones. Quizá sea muy buena actriz, quizá actúe tan bien como canta. Sobrevivirá. Todos los hacemos cada día, ¿por qué ella no? Alejándote por el callejón, aún la oyes cantar a lo lejos.

Borntodie.

Los chupetes se convierten en cigarrillos, la tarea en basura, la coca-cola en vodka, las bicicletas en coches… ¿Te acuerdas cuando volar significaba acomodarte rapidísimo en el sofá? ¿Cuando lo peor que podías obtener de una persona eran piojos? ¿Cuando solo amábamos a nuestros padres? Los hombros de mamá eran el lugar más alto del mundo y era una heroína. Tu peor enemigo era tu hermana/o, los problemas de velocidad eran causados por quién corría más rápido,”Guerra” era sólo un juego y la única droga que conocías era el remedio para la tos, el dolor más fuerte que sentías eran tus rodillas raspadas y ”adiós” era sólo hasta mañana. TODO ESTO ERA LO MEJOR DEL MUNDO, PERO NO PUDIMOS ESPERAR A CRECER.

lunes, 29 de octubre de 2012

Borntodie.


Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco.

Borntodie.

Cierro mis ojos e intento convencerme a mi misma de que todo esto es un sueño, que no es real, que en cualquier momento voy a despertar y todo volverá a ser como antes, Pero no, abro mis ojos y ahí estas tú, con ellas, tomados de la mano y entrelazando los dedos, caminando juntos, mirándose y riendo...pasas por enfrente mio y hago un gran esfuerzo para apartar mi vista de ti, ahora mas que nunca me duele verte y este dolor es algo que no había sentido nunca, es algo profundo, algo tan profundo que ni siquiera lo puedo demostrar, todo esto me a tomado por sorpresa, ni siquiera he tenido tiempo de llorar pero lo único que entiendo ahora es me duele tanto verte con ella...

Borntodie.


Esta noche yo quiero perder la conciencia que me hace temblar cada vez que te veo, venir y volverme invisible tal vez seguirte por toda la ciudad y llegar a tu casa. Sentarme a tu lado, escucharte a escondidas, conversar, saber lo que piensas de la vida cuando ves las noticias. Protegerte de noche a los pies de tu cama, descifrar el sentido de tus sueños, quedarme los besos que se escapan cada vez que respiras, cada vez que dormido me hablas. Dame alguna señal para ver si dejo de pensar en poderes paranormales de héroes de cómic y me atrevo a acercarme hasta ti, soltarte a la cara la verdad y dar media vuelta, recoger mi chaqueta y salir por la puerta contigo.

Borntodie.


Los encuentros más importantes ya han sido planeados por las almas antes incluso de que los cuerpos se hayan visto. Generalmente estos encuentros suceden cuando llegamos a un límite, cuando necesitamos morir y renacer emocionalmente. Los encuentros nos esperan, pero la mayoría de las veces evitamos que sucedan. Sin embargo, si estamos desesperados, si ya no tenemos nada que perder, o si estamos muy entusiasmados con la vida, entonces lo desconocido se manifiesta, y nuestro universo cambia de rumbo.

Borntodie.

Uno de los grandes errores de un ser humano es volver a depositar la confianza en alguien que te apuñaló por la espalda.

Borntodie.

A veces construimos muros a nuestro alrededor solo para ver a quien le importamos lo suficiente, como para derribarlos.

viernes, 26 de octubre de 2012

Ride.

Borntodie.

El único amor consecuente, fiel. comprensivo, que todo lo perdona, que nunca nos defrauda, y nos acompaña hasta la muerte, es el amor propio...

Borntodie.

Salgamos un viernes y hablemos de frente. Igual y le robo un beso a tu boca y dejas de creer que soy poca cosa.

Borntodie.

¿Recuerdas cuando eras niño y creías en los cuentos de hadas? Aquella fantasía de cómo sería tu vida, vestido blanco, el príncipe azul que te llevará a un castillo en medio del monte... Te acostabas por las noches, cerrabas los ojos y tenías una fé absoluta. Papá Noel, el ratoncito Pérez, el príncipe azul, estaban tan cerca que les podías sentir, pero poco a poco creces, un día, abres los ojos y el cuento de hadas desaparece, la mayoría de la gente acude a las cosas y a las personas en quien pueden confíar, lo que ocurre es que es difícil dejar del todo a un lado ese cuento de hadas, porque casi todo el mundo tiene todavía ese pequeño gramo de ilusión, de fé, de que algún día abrirán los ojos y todo se hará realidad. Al final del día, la fe es algo curioso, se presenta cuando menos te lo esperabas, es como si un día te dieras cuenta de que el cuento de hadas puede ser un poco diferente de lo esperado, el castillo, bueno, puede no ser un castillo, y no es tan importante ser felices y comer perdices para siempre, solo que seas feliz en este momento. Una vez cada cierto tiempo, una vez cada luna llena, la gente te sorprenderá y una vez cada cierto tiempo, la gente puede sorprenderte hasta tal punto que no te deje respirar.

Borntodie.

Que el tiempo todo lo cura, pone a cada uno en su lugar y se acaba recibiendo lo que se merece, porque donde las dan, las toman. Que los malos no son tan malos, ni los buenos son tan buenos. Que si las segundas partes nunca fueron buenas no te empeñes en arreglarlo con una tercera aunque no haya dos sin tres, que lo que hoy no valoras, más tarde lo lloras, que quien la sigue la consigue y quien no arriesga no gana. Que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy pero que más vale tarde que nunca. Que no se ve el arco iris sin antes un poquito de tormenta pero hay que aprender a bailar bajo la lluvia, y  al mal tiempo buena cara. Que no confíes en quien promete, confía en quien demuestra. Que los rumores no definen quien eres, pero que cuando el río suena, agua lleva. Que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano y que a lo largo de tu vida, cada vez sobrarán más dedos. Que se supera y se perdona, pero nunca, nunca se olvida. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Borntodie.


Todavía creo que nuestro mejor diálogo ha sido el de las miradas.Las palabras, consciente o inconscientemente, a menudo mienten, pero los ojos nunca dejan de ser veraces. Si alguna vez he pretendido mentir a alguien con la mirada, los párpados se me caen, bajan espontáneamente su cortina protectora, y ahí se quedan hasta que yo y mis ojos recuperamos la obligación de la verdad. Con las palabras todo es más complejo, pero aún así, si las palabras tratan de engañar, los ojos suelen desmentir a la boca.

Borntodie.

Lady Windermere esta noche estaba maravillosamente hermosa. Tenía unos ojos grandes y azules y el pelo largo, rizado y dorado. Los invitados se dieron cuenta que tenía cara de santa que se mezclaba con la fascinación del pecado. Ella estaba haciendo un curioso estudio psicológico. Había descubierto una verdad importante, temprano en la vida. Había tenido marido hasta tres veces. Sin embargo, nunca había cambiado de amante. La sociedad no se ha encontrado nada escandaloso de ella. Tiene cuarenta años y no tiene hijos. Estaba llena de una pasión por el placer, que es, por supuesto, el secreto de permanecer joven.

lunes, 15 de octubre de 2012

Borntodie.

Siempre he sido una chica poco común. Mi madre me dijo que tenía un alma camaleónica, alguien sin brújula moral que apunta hacia el norte, sin personalidad fija. Sólo una indecisión interior que era tan ancha y tan vacilante como el océano. Y si dijera que no tenía intención de convertirme de esta manera estaría mintiendo. Porque yo nací para ser otra mujer. Yo no pertenezco a nadie, quien pertenecía a todos, quien no tenía nada, quien quería todo por cada experiencia y tenía una obsesión con la libertad que me aterroricé hasta el punto de que ni siquiera podía hablar y me empujó hacia un punto nómada de locura que me deslumbró y me mareo.

Wene.

Porque las cosas no son lo mismo si estamos juntas, porque si es feliz, yo lo soy también, puede tener cambios de humor, pero en cada uno de esos cambios yo cambio con ella. Sé que siempre podré contar con ella, reír con ella, abrazarla, porque sé que cuando estamos juntas somos una, que si una sufre la otra lo hace también. Somos muy diferentes pero a la vez somos muy iguales.
FELICES DIECIOCHO WENE!

Pin.


Parece mentira como pasan los años. Parece que solo hace un rato que estabamos sentadas en un banco escuchando 'Someone like you' y ya hace unos 365 días de ese momento en los que he compartido más aventurillas contigo. Sevilla, siempre será memorable por el momento de M.A. en la puerta o tu piedra en la media que también fue muy bueno. O la choni de León descalza por el bus y tus dibujos abstractos en clase también son memorables... Podría escribir cien cosas más, pero creo vendrán más e incluso mejores...
Dulces trescientos sesenta y cinco días para tus dieciocho, borracha.

Borntodie.

Live fast, die young, be wild and have fun. 

martes, 9 de octubre de 2012

Borntodie.

Quiero que me prometas algo. Si quieres a alguien. Díselo. Incluso aunque tengas miedo de que eso no sea lo correcto, incluso si tienes miedo de que eso pueda causarte algún problema, incluso aunque sientas que si lo haces tu vida se vendrá abajo, lo dices. Y lo dices alto.

domingo, 7 de octubre de 2012

Borntodie.

Se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio, y ausencia para valorar la presencia. ¿Qué ironía, no?

viernes, 5 de octubre de 2012

Borntodie.

Creo que si hoy existe de verdad un cáncer que está haciendo la vida realmente invivible es la selección de mandos, que está propiciando que los que más alto lleguen sean los más tontos de la clase. Los más listos hace tiempo que han dimitido porque no quieren saber nada de esa política bochornosa que no le llega a Maquiavelo ni a las uñas de los pies. Esa política atroz de pasillos, de conspiraciones y de puñaladas traperas por la espalda.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Borntodie.

… como un flash back regresa a su memoria aquella historia que nunca ocurrió.

Borntodie.

Últimamente no se me quita de la cabeza. Debe ser porque no hago nada en todo el día. Si no tienes nada que hacer, los pensamientos te llevan cada vez mas lejos.Te llevan tan lejos, que llega un punto en que ya no puedes seguirlos.

Borntodie.

Recuerdo que te lloré miles de veces, te dije todo lo que sentía, conoces mis sentimientos y nunca me pasó por la mente que llegaría el momento en el que debíamos decir adiós. Pero no me he perdido, tampoco me he ido del todo y tampoco te he olvidado del todo. No puedo seguir llevando estos sentimientos dentro mío, puedo sentirlos desaparecer poco a poco y no volveré a tus brazos, porque sé que contigo solo me espera más de lo mismo. Recuerdo cuando dijimos que estaríamos juntos hasta el fin, ahora estoy en soledad otra vez, a veces me pregunto ¿a dónde pertenezco?, pero no me he perdido, sé a dónde voy. He llorado un poco, pero también tú moriste un poco.

Borntodie.

Me falta tanto por aprender en esta vida, me falta aprender a dejar atrás el pasado, aprender a dar valor a lo que tengo y no quejarme por lo que me falta, debo aprender a ser una mejor persona, y por sobre todo a lo que más debo aprender a darle valor es, a mi misma. Porque solo si yo me valoro, los demás podrán hacerlo también.

Borntodie.

Perderlo fue como el azul que nunca antes había visto, extrañarlo es oscuro, gris, todo en uno. Olvidarlo es como tratar de conocer a alguien a quién nunca antes habías conocido.Tocarlo fue como darse cuenta que todo lo que siempre habías querido estaba justo en frente tuyo, guardarlo en mi memoria fue tan fácil como saber todas las palabras de tu vieja canción favorita, discutir con él fue como tratar de solucionar un crucigrama y darse cuenta que no hay palabra correcta. Arrepentirme de haberlo conocido fue como desear nunca haber esperado que el amor pudiera ser así de fuerte.

Borntodie.


Afortunados los que saben irse cuando ya es hora, y no se quedan como yo, estirando manos, alargando brazos, regalando vidas, empeñando sueños… Afortunados si saben decir “no” y no aletargan las esperanzas y el cariño… Afortunados los orgullosos inquebrantables, los leones y las aves, afortunados sean los capaces de anhelar amores nuevos, porque saben que ha expirado el espíritu de los viejos.

Borntodie.


¿Qué escuchas? ¿Nada? ¿El silencio?. Da igual lo que te pienses, estamos solos en es mundo, solo puedes contar contigo mismo. La gente va y viene, nadie se queda, nada permanece. La gente traiciona, la gente te deja de lado, a la gente no le importa la gente.¿Es triste darse cuenta de que solo puedes confiar en ti? Está claro que si, pero mejor darse cuenta que vivir engañado hasta que un día, de repente, veas que todo era humo, que cuando lloras en tu habitación nadie te llama, nadie se preocupa. Aceptemos la tristeza del mundo egoísta.

Borntodie.

La nada tiene la potencia de ser todo.

Borntodie.

Cierto que casi siempre se encuentra algo, si se mira, pero no siempre es lo que uno busca. Así ocurrió en esta ocasión.

Borntodie.

¿Ves esos tres escalones?. Son los mismos que tiene cada persona en su cabeza y hay que limpiarlos. El primero es la opinión que tenemos de los demás, que solo sirve para crear prejuicios. El segundo es la opinión que creemos que los demás tienen de nosotros, que genera miedos, engaños y malentendidos. El tercero es la opinión que tenemos de nosotros mismos, que hace que nos miremos el ombligo e inventemos problemas. Conviene limpiar de vez en cuando las opiniones de estos tres escalones para lograr una vida autentica y feliz.